Como no consigo sacar tiempo para acabar de subir las fotos, y mi ritmo es mucho más que lento, me he decidido a escribir este post en tres partes, como tres fueron las etapas de nuestro viaje. No quiero olvidarme de todo lo que pasó, y aunque son recuerdos imborrables, tengo una serie de ayudas que me han servido para llevar anotado detalladamente todos los pasos que dabamos. Que han sido muchos.

Todo esto empieza con una extraña llegada a Narita. Hace un rato (relativo) estabas sentado en el suelo del aeropuerto de Barajas, y de repente estabas alli donde llevabas tanto tiempo esperando y deseando con todas tus fuerzas ir. Ni que decir cabe, que la primera impresion fue buenisima, para todo maquero que se precie, ya que en la sala Vip vimos (desde fuera) una fila de iMac preparados para ser utilizados.

Pero bromas Geek a parte, el primer contacto con Japón fue ilusionante y desconcertante a partes iguales. Ilusionante, porque ya solo al entrar a hacer algo tan sencillo como validar el Japan Rail, pude comprobar in-situ la efectividad japonesa. Verle “validar” ocho Rail Pass a la vez a una chica (preciosa por otra parte) fue un preambulo de lo que nos encontraríamos en los quince días siguientes.
Desconcertante, porque el primer contacto con Japón, en forma de tren que nos llevaba a través del campo, con ese paisaje con bosques de Bambú impenetrables, el ruido de esas cigarras… El choque es tán fuerte, que yo no pude hacer más que sentirme aturdido. Siempre me pasa en este tipo de viajes, porque me sentí de una manera similar al llegar a Filipinas, y ver una puesta de sol en una terraza a las ¡Seis de la tarde! No es para nada comparable con viajar por Europa, donde… Everything´s sounds familiar…

Solo el sonido de las cigarras a la salida de la estación de Ueno, te hace pensar…. “Ahiválamadrequeme…” En verdad resulta alucinante, y no hay manera humana de explicar como te sientes la primera vez que la oyes. Es divertido comprobar, como (es facil verlo a toro pasado) nos fuimos (buscando el hotel edoya) por el camino más largo, y al ver que no sabiamos a ciencia cierta como llegar, opté por la solución más sencilla, hacer Zig-Zag por las calles paralelas a la cual buscabamos.

Encontramos el hotel, y la verdad que me sorprendió gratamente… Es verdad que había cucarachas, pero no lo vería como un problema de higiene (si lo vemos friamente, las cucharachas son unos insectos limpisimos, no es coña) sino más bien como un problema de la zona donde nos encontrabamos. Teniamos a menos de 500 metros un parque enorme, (el parque de Ueno) y era común encontrarse con cucarachas por la calle o en los restaurantes. Mira que me dan asco los insectos en general, pero en verdad no quiero que os lleveís una mala imagen del Hotel. Volveré a el sin dudarlo, he dormido en sitios infinitamente peores, eso no hay duda.

El primer día en Tokio, tenía un claro objetivo, buscar una cámara nueva. Salva y yo teniamos el mismo objetivo, y habíamos hablado varias veces al respecto. Teníamos una visión muy similar, y de hecho nos compramos la misma cámara en el mismo sitio.

Pero antes había que comer algo, y acabamos en el restaurante de Ramen del cual me convertiría en un asiduo durante los últimos cinco días en Japón. Y aunque creo que a los demás no les hizo mucha gracia el sitio, a mi me encantó el hecho de que la maquina para pedir la comida estaba totalmente en Japonés.

Los japoneses no son muy asiduos a la practica de la sobremesa española, de café, copa y puro. Comen por mera necesidad fisiologica y normalmente sus restaurantes van al grano. Suelen tener una maquina a la entrada donde pagas y eliges tu plato. Luego el ticket resultante es entregado al camarero y el se encarga de traerte lo que has pedido. Pero lo habitual era que esas maquinas tuvieran a parte del nombre en japones del plato, una fotografia del mismo, o incluso su nombre traducido, pero aqui solo se encontraba en japones. Realmente no sabias lo que habias pedido hasta que te lo hubieran servido y ningun camarero sabía inglés para explicarnoslo. A mi me pareció tan divertido el pedir a voleo que repetí varias veces en el sitio a comer.


Tarjeta del restaurante de la “Suerte”

Al salir del restaurante nos encaminamos hacia Akibahara, no si antes parar, claro está, en una tienda con cientos de ordenadores de segunda mano, entre ellos, PowerMac G5, iMac G4, iMac G5, Macbooks. Una delicia para cualquier maquero de Pro, XD.

Para imaginarse Akibahara es necesario pensar que nos encontramos en el barrio tecnológico de la ciudad. Es un distrito repleto de tiendas de todo tipo, pero casi todas estrechamente relacionadas con la tecnología. Salva y yo, despues de ver como arrastrabamos a todo el mundo en la búsqueda de nuestra cámara, nos separamos del grupo volviendo a quedar más adelante. La cámara resultante fue una Nikon D5000, en un principio apostabamos por una D90, pero la verdad es que estaba más cara que aqui, en España, y la Nikon D5000 es una cámara de similares caracteristicas a esta, un peldaño más abajo, pero que estaba entre los 150 o 200 Euros más barata de lo que se podía encontrar en pixmania, por poner un ejemplo.

Ya con cámara dimos un paseo más tranquilo por Akibahara comprobando las extrañezas de la cultura nipona, como por ejemplo verles hacer cola, para que una chica “Barely legal” disfrazada de colegiala les firmara un Manga. Volvimos al hotel, ya que al día siguiente ibamos a empezar realmente nuestro periplo japonés.

El segundo día en Tokio lo ibamos a pasar en Asakuza, con visita a templo, que nos encontramos en obras, lo que sería la tónica habitual a lo largo de nuestro viaje. Me perdí en el primer momento, ya que me paré a fumar un cigarro en un “Smoking Zone” y el resto del grupo desaparecío sin que me diera cuenta por donde habian ido, había muchísima gente. Asi que como habiamos establecido un punto de encuentro, me dirigí a vagabundear por la zona y sacar algunas fotos. Hice el ritual de lavarse las manos y despues aprendí como se sacaba tabaco en las maquinas que habia por la calle.

El día anterior intenté sacar un par de veces tabaco en estas maquinas, pero siempre me ocurria lo mismo. Metia el dinero, pulsaba mi eleccion y lo unico que ocurria es que se encendia una luz violeta, que latía muy lentamente, y nada más. Siempre tenia que recuperar el dinero sin conseguir tabaco. Ese dia al lado de la maquina había un hombre fumando, y al meter mi dinero, salir la luz y ver que me volvia a quedar con cara de tonto en frente de la maquina, sacó algo de su bolsillo y lo pasó por la máquina. El tabaco salió, hacía falta una tarjeta especial para ello, el hombre, muy simpatico, me regaló un cenicero portatil y me dijo que solo podria comprar tabaco en estancos y seven eleven.

Deshice mi camino para encontrarme con el grupo, no si antes ver un cine porno con las fotos pixelizadas en las zonas mas interesantes, y casi ser atropellado por una bici (Si oyes alguien gritar “Ou, ou, ou” a tu espalda, ponte alerta) Ya juntos visitamos toda la zona, donde se estaba preparando una especie de cabalgata y buscamos un lugar donde comer, a la tarde iríamos a Ginza.

Ginza lo definiria como la “milla de oro” que podemos encontrar en cualquier ciudad. Una calle con infinidad de tiendas de alto standing, con Apple Store incluida. Lo mejor de todo es que fuimos el sabado, por lo que la calle se encontraba cortada al publico. Pudimos pasear por ella, visitar la Apple Store, el edificio es precioso, pero la Apple Store de Regent Street es mucho más grande por dentro. Tambien vimos una tienda de guitarras con CIENTOS de Fender, pero solo Fender, la verdad es que en comparación con Gibson, vi muchas más guitarras de esta marca.

Volveríamos al hotel y nos dariamos una ducha preparandonos para visitar el cruce más concurrido del mundo, el cruce de Shibuya. La estación de metro que te lleva alli tiene su salida a una galería comercial desde la cual, a través de una cristalera puedes ver dicho cruce desde una posición elevada Es alucinante ver como cruzan cientos de personas y cuando se pone en rojo las aceras se vuelven a llenar de gente esperando volver a cruzar. Os dejo dos videos que tal vez expliquen mejor el asunto.

Después de cenar en un restaurante con bastante encanto un sushi muy rico, nos volvimos al hotel, ya que no conseguimos encontrar el Karaoke que buscabamos (aunque llegamos a estar a menos de 10 metros de el…

El tercer día fue momento de visita a Shinjuku, si no recuerdo mal era Domingo, y el mercadillo estaba repleto de quinceañeras comprando todo tipo de avalorios. Me encantó ese sitio porque se podía encontrar desde la muñequera mas heavy al bolso más ñoño que te puedas imaginar.

Salimos de alli y nos fuimos al parque de Yoyogi, y aunque no pudimos ver ni Rockers ni cosplay, si vimos un concurso de bailes regionales muy divertido, ademas, tendriamos la suerte de que en el templo que había en el parque se estuviese celebrando una boda tipica japonesa, con los novios vestidos de forma tipica.

El resto de la tarde aprovecharíamos para visitar la manzana de Yodobashi con multitud de tiendas concentradas en muy poco espacio. Tambien aprovechariamos para subir a la torre norte del ayuntamiento de Tokio para ver como comenzaba el Tifon y la noche habia caido sobre Tokio, aún con la lluvia salieron unas cuantas fotos preciosas.

A la vuelta intentariímos infructuosamente cenar en un restaurante de Maids, para satisfacer a Lord Zoltan, que demostraba especial interés, aunque no había sitio por lo que acabamos cenando en un restaurante donde a Salva le ofrecieron LOS ramen picantes, dignos de Unamito.

El cuarto día teníamos al tifón completamente encima de la ciudad, aunque tampoco fue para tanto, ya que cualquier galerna vasca en condiciones hubiera hecho palidecer a este tifoncillo de tres al cuarto. Aprovecharíamos para visitar lugares cerrados y empezamos visitando la zona de Nakano, donde encontramos la mayor concentracion de tiendas frikis, templos de Manga que jamas había visto. Podias encontrar figuras y merchandising de todo lo que te pudieras imaginar. Pero yo me encontré con una Fender Telecaster del 72 por poco más de 300 €, que me llevaron a pasarme el resto del dia sopesando la posibilidad de comprarla y traermela, aunque al final no me atreví, decision que me está atormentando desde entonces, tal vez tenga que volver a Japon, y esa sea una de las razones.

Despues de comer en un bar Shushi, con Sake y piezas de Shushi preparadas al momento, nos fuimos a Ikebukuro, a visitar el Sunny Place. Centro comercial con unas vistas preciosas, que el Tifon me impidio disfrutar, en parte.

Tokyo 2009 - Tercer dia 31/08/09

Esa noche, al remitir el tifon en parte, me fuí a dar una vuelta solo por el barrio intentando sacar alguna foto. Fue emocionante entrar en un templo de noche, completamente vacío dandome un gran susto al ponerse a funcionar una marioneta escondida cuando pasé por delante de ella sin haberla visto debido a la oscuridad reinante.

Al día siguiente comprobé que sale mejor llevar Euros desde aqui, y cambiarlos nada más llegar a Japón. Tanto el cambio en el aeropuerto, como en la oficina de cambio que encontré al lado de la estacion de Akibahara, me ofrecieron mejor cambio con diferencia de todo lo que pude ver en España, tomo nota para la próxima vez. El cielo se habia despejado, y nos dirigimos a la Tokyo Tower. Me parecío preciosa, en naranja, por supuesto que no tiene el encanto de la torre Eiffel de París, pero no se le puede negar que es bonita, y que sus vistas son impresionantes. Despues de esto me gané el odio de muchos de mis acompañantes al dar la brasa para ir andando desde la torre de Tokyo hasta los jardines colindantes al palacio Imperial.

Tengo una manía, que me gusta patear, y siempre que lo hagamos a mi ritmo no me canso nunca, pero maté al resto de mi grupo. No hay mucho que ver en los Jardines Imperiales, pero alucina ver un cesped que parece una moqueta, literalmente, y encontrar en mitad de los rascacielos un espacio abierto lleno de tranquilidad y silencio.

Nos dividimos en dos grupos, y Alchapar, Maria, Txiki y yo nos dirigimos a Shinyuku otra vez a dar un paseo más amplio, sacando alguna que otra foto preciosa. Esa noche Txiki y yo saldríamos de marcha nocturna por Roppongi, donde vivimos dos o tres experiencias para el recuerdo y que se encontrarán en el secreto de los que allí estuvieron….

Comprobamos el precio de los taxis en Japon (tampoco muy caros) y vimos como se guiaban por coordenadas de GPS y no por el nombre de las calles…

Al dia siguiente partiríamos hacia Kyoto, por lo que será momento de otra crónica, por lo que si llegaste hasta aqui, es porque te interesa minimamente, y entonces viene cuando ya te doy la chapa supina y te pongo un pequeño pase de diapositivas con las fotos de esos cinco dias… si tienes tiempo y no sabes muy bien en que emplearlo… este es tu momento, avisado quedas…

 

5 Responses to Japón 2009, cinco primeros dias para el recuerdo

  1. Hades87 says:

    Muy interesante esta primera parte del viaje, la verdad es que es un país al que le tengo ganas y espero tener la oportunidad de ir alguna vez, por que realmente debe de ser otro mundo distinto al que conocemos.

    Sin mas a esperar queda las otras 2 partes!

  2. Lady Madonna says:

    Hades, tú le tienes ganas a todo! :P

    Aitor, el camino más largo lo hicimos el último día para ir del hotel a Keisei-Ueno, nos engañaste diciendo que era menos y luego dimos una vuelta enorme! :P Lo que hicimos el primer día no era lo más óptimo, pero tampoco lo más largo…

    Lo de las cucarachas era un asco, pero como dices, no parece cosa de higiene. Yo cuando estaba en el tercer piso no vi ninguna (y a decir verdad, cuando estuve en la 111 tampoco… menos mal! :P ). El Edoya es muy recomendable, tanto por situación (excepto por la dichosa cuestecita! xD) como por la WiFi (sí, soy una adicta! :P ).

    Nah, yo sólo te odié ese día, luego volviste a caerme bien xD

    Sore sore sore sore ha! ;)

    salu2

  3. Jaunte says:

    ¡Ginza no estaba cortada al público! Sólo estaba cortada al tráfico.
    ¡Nenaza! …Tu en Roppongi no durabas ni dos telediaros.

  4. MAcOs_LuCas says:

    Si no llega a ser por mi no habrías salido de roponggi chaval.

  5. Jaunte says:

    Hey que sobre Roppongi estamos en empate. Tú me sacaste del primer garito y yo te saqué del último. xDD

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